
Roberto (30) vive una vida solitaria en su granja, mientras su trabajo lo satisface. Pero sufre las frustraciones de quien oculta su homosexualidad. Una noche de tormenta, un hombre y una mujer llaman a su puerta; su moto se ha averiado. Roberto ayuda a Arnaldo a arreglarla. El aceite negro mancha las manos de Roberto y Arnaldo. El primero intenta desesperadamente eliminarlo. Roberto no puede dormir, Arnaldo se le une. Hay una conexión sexual. A la mañana siguiente la pareja se marcha, Roberto queda sintiéndose aún más solo.







